viernes, octubre 09, 2009

UN ANIMAL EN LA BAÑERA

Ramón cree que está todavía en el mundo de los sueños cuando se encuentra con ese hipopótamo. El zumbido del despertador-torturador ha sido tan irritante como siempre, y él arrastra los pies igual que las demás infames madrugadas de día laborable, pero esta vez le es imposible quitarse las legañas y empezar a ser persona bajo un chorro salvador de agua caliente. Y no porque tenga dificultad alguna en cruzar la puerta del cuarto de baño, ni en acceder al lavabo ni al retrete, sino porque la bañera está ocupada por un paquidermo que chapotea en el agua y que tiene un aspecto de lo más feliz, y al que Ramón no conoce de nada.


-No te preocupes, es de lo más pacífico –le explica su compañero de piso, que trabaja en un club de tenis donde tiene todas las duchas a su disposición-. Si le dejas estar a sus anchas, es un amor, incluso se deja acariciar. Toca, toca, ya verás qué piel más suave.

Ramón roza con los dedos al animal y, mientras, su compañero de piso le explica que lo tenía en la piscina municipal, pero que la han cerrado al haberse acabado el verano y que lo ha traído a casa, claro. El animal emite un gruñido que parece un ronroneo, y el compañero mira a Ramón con una expresión angelical. Este no tiene muchas ganas de devolver la sonrisa: estaría encantado de alojar al bicho si el piso tuviera un segundo cuarto de baño, donde él pudiera quitarse ese olor corporal que está tan mal visto en el banco donde trabaja. Pero esa premisa no se cumple.

Vacía un bote de desodorante antes de vestirse. Algo le dice que no será suficiente.

A la vuelta, con una regañina de su jefe en el cuerpo, Ramón se encuentra con su vecina de abajo, quien se queja de unas humedades que le han surgido en el techo. Insiste tanto que no le queda más remedio que dejarla entrar en su cuarto de baño, ella se queda fascinada al ver al hipopótamo chapoteador. Es zoóloga.

No, no puede dejar a Ramón usar su ducha. Qué iban a pensar su esposo y los demás habitantes del bloque. Por Dios.

La vecina viene todos los días a estudiar las costumbres del animalito, y le suele traer juguetes acuáticos. De vez en cuando comenta que las humedades están aumentando a pasos agigantados, pero ya no es en tono de protesta. Es bizca, tiene tipo de armario y su voz parece la de un grajo, pero Ramón necesita tanto su ducha que le resulta atractiva. Le envía tórridos mensajes de amor, cajas de golosinas integrales y hasta un perfume que recuerda a la sabana africana. Su pasión aumenta de manera proporcional a las broncas de su jefe.


Una noche de lluvia, Ramón vuelve del trabajo y se encuentra con su piso hecho una ruina. El suelo del lavabo ya no está, y Ramón ve al hipopótamo chapoteando en la bañera de la zóologa, entre un montón de escombros que no parecen molestar lo más mínimo. La vecina está desafinando una canción a su nueva mascota, que hace divertidas cabriolas dentro de su baño de espuma.

Ramón sonríe. Si aguanta en el trabajo hasta el final de la reconstrucción, volverá a la oficina limpio y sin apestar a desodorante y, quién sabe, puede que su jefe le deje de gritar.

Tenía un ramo de flores preparado para su vecina. Se lo guarda y, unos días más tarde, lo arroja por el hueco al hipopótamo, quien se lo come sin apenas saborearlo.

11 comentarios:

LCS dijo...

Veo que has cambiado el día de publicación a los viernes.

Como siempre es un placer leerte. Todo lo que escribes, como mínimo, me arranca una sonrisa.

Continúo siguiendo tus huellas de vándalo cultural por donde quieras que vayas.

Saludos

Cari Y Yoly dijo...

Gracias por participar en nuestra encuesta.
Besos

Entrespinos dijo...

Y yo que pensaba que iba a haber algo más entre la zoóloga y el tal Ramón... ¡Qué malos son los triángulos amorosos! Sobre todo cuando uno de los lados es un hipopótamo...

¡Muy chulo!

Por cierto, ya me estoy cansando de las palabritas estas de verificación que ponen los de blogger para comprobar que no soy un robot. Aquí abajo pone exactamente 'JUSPERIO', ¿Qué coño es eso? ¿Un hechizo de Harry Potter para eliminar el spam?

Y ya verás la que se va a liar como un día pillen al androide L.C.S.. No quiero ni mirar :D

¡Jusperio! Y caen siete mortífagos al suelo...

Entrespinos dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
LCS dijo...

No te precupes por mí, que soy androide, pero casi replicante.

Debido a mi tecnología, no entiendo mucho de hechizos, pero creo que más que Jusperio, suena mucho mejor si lo latinizamos:

"Jusperius"

Eso sí que tiene que ser magia por narices.


A mí me toca poner gorthob, que tiene nombre de personaje de fantasía épica. De guerrero o así.

viejecita dijo...

Me encanta la historia, y el dibujo es estupendo. Vas a tener que hacer historias de fantasmas enamorados, de momias, de arponeadores de sardinas...

Quiero mássssss

Borja Echeverría Echeverría dijo...

ha matado dos pájaros de un tiro: se ha librado del bicho y de la vecina jjj.
Muy original, como siempre.
Un saludo.

Tatus dijo...

Como siempre, Kermit, extremadamente original :).. no me suelen convencer los anticlimax al final, fíjate, y esta vez me encanta :)..

Elisa dijo...

¡Buenísimo, buenísimo! Hace tiempo que estoy "desaparecida en combate" y ha sido estupendo reencontrarte con esta historia tan tuya de las buenas. ¡Mil gracias!

Elisa dijo...

Y el dibujo, GENIAL. ¡Enhorabuena!

Kermit dijo...

¡Muchas gracias, Elisa! ¡Cuánto tiempo!
Un beso.

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